jueves, 27 de marzo de 2014

Catalunyacaixa…resultados 2013, ¿negro, par y pasa?

Hasta la publicación ayer de los resultados obtenidos por Catalunyacaixa en 2013, no teníamos más datos que los ofrecidos en el cierre hasta septiembre. Estos, arrojaban un resultado positivo de 187,3M€, cuyo principal protagonista era la aportación de 470,6M€ provenientes del canje de híbridos, el denominado “burden sharing”. Un efecto que era omitido explícitamente en la nota adjunta explicativa de dichos resultados presentada en su momento en la CNMV.

Con estos datos,  no hace falta ser un lince para constatar que sin el “burden sharing”, el resultado hubiese sido de una pérdida de 283,3M€ que, evidentemente, podrían verse modificados en función del nivel de dotaciones realizadas hasta entonces, unos 377,4M€.

En conjunto, la comunicación de dichos resultados, se acompañaba de una prosa publicitaria llena de halagos y jolgorios varios por la magnífica situación y recuperación de la entidad de cara a afrontar retos futuros. En definitiva, una especie de hoguera de las vanidades aderezada con cierto regusto al paroxismo propio de las convenciones anuales de vendedores de Avón: nuevas etapas, llenas de recuperación y expectativas.

Ayer, por fin, con la publicación del resultado del 2013, era el momento de confirmar, o no, tales augurios. Así que ávidos de saber, nos dispusimos a leer la nota de prensa publicada en la CNMV, única información disponible por el momento de dicho cierre de ejercicio.

La agregación de conceptos en la contabilidad, puede ser en ocasiones, lo que las prótesis mamarias en la cirugía estética. Con justificación, criterio y prudencia, mejoran, facilitan y permiten un análisis acertado y eficaz. En exceso, pueden convertirse en una farsa grosera y de perversos resultados. Y viendo el  detalle de  la cuenta de resultados presentada ayer, nos tememos que algún cirujano contable de Beverly Hills ha colaborado en su elaboración.

Así, como quien no quiere la cosa, han considerado de forma agregada el impacto del “burden sharing”, los activos fiscales y las provisiones, arrojando un beneficio conjunto de 364,4M€. que, sumados a los 167,8M€ de margen de explotación, incrementan el resultado final hasta los 532,2M€.

¿Y ya está? … pues no, evidentemente, salvo que uno se sienta a gusto invadido por un profundo olor a chamusquina, además de ojiplático por tal homenaje a los juegos de manos. Más aún, cuando por mucho que se rebusque en la nota de prensa, no se ofrece ningún dato concreto que permita aislar el impacto real de cada uno de los conceptos que engloban los mencionados 364,4M€.

Según diversas fuentes como El Confidencial y El Boletin, la imputación realizada por créditos fiscales se sitúa en 2.023M€ y la correspondiente a dotaciones en -2.156M€. Si esos datos son correctos, es fácil deducir que la aportación por “burden sharing” debería haber sido de 497M€ para “casar” con los 364,4M€ de conceptos extraordinarios.

Si eso es así, ¿cuál es el resultado real de Catalunyacaixa en el 2013 sin estos conceptos “extraordinarios”? ¿Sigue arrojando beneficios? O como reza el titular de su nota de prensa ¿Realmente consolida su capacidad para generar resultado?... positivo, debemos entender.

Pero el misterio continua, o quizás nuestra ignorancia, dado que ni somos de Beverly Hills ni tampoco cirujanos. Leyendo el último post publicado por nuestro admirado y respetado Hipo en su blog Exbilderberg, hemos constatado que, como inteligentemente ha realizado su autor, tomando como referencia, a falta de más actuales, los valores que CX imputó en su resultado a septiembre 2013 por el “burden sharing”de 470,6M€ y los 377,4M€ en dotaciones y trasladándolos a los presentados ayer, los créditos fiscales aplicados deberían ascender al menos a 271,4M€, con lo que aislando estos conceptos extraordinarios, atípicos y no recurrentes, el resultado de CX tampoco sería el anunciado, arrojando unas pérdidas superiores a los 200M€.

No hay duda que habrá que esperar a disponer de una información más amplia con el detalle e información contable de la cuenta de resultados de esta entidad en el 2013 –lo haremos expectantes-, pero tampoco hay duda que echar mano de tanto acicalamiento y Photoshop en la presentación de unos resultados, no es nada honesto e induce a todo tipo de sospechas. 

Nos parece muy inquietante un incremento tan elevado en tan solo un trimestre de los importes correspondientes al “burden sharing”, créditos fiscales y dotaciones, como los que reflejan los publicados en prensa ayer comparados con los publicados en la nota de prensa de presentación de resultados de CX a septiembre 2013. Aunque más inquietante nos parecerá si hemos acertado y la dosificación realizada de alguno de estos conceptos se ha realizado más a fuerza de conveniencia, que de realidad o prudencia.

Da la sensación que en esto de “vender” resultados, sigue imperando la práctica de anunciar como plazo fijo, seguro y sin riesgos, lo que es incierto, variable y no disponible realmente.

¿Alguien puede "desinquietarnos", por favor?


jueves, 20 de marzo de 2014

A Bruselas…y no a por coles

El Frob y este gobierno han conseguido que su titularidad sobre Catalunya Banc, o lo que es lo mismo, su marca Catalunyacaixa, se haya convertido en una irresoluble pesadilla económica. Da lo mismo lo que hagan con ella, o más propiamente dicho, lo que otros harán con ella, ya que en el fondo, sus actuales titulares poco pueden determinar sobre su futuro, salvo que no sea empecinarse en seguir ostentando su costosa propiedad.

Entre unos y otros, Catalunyacaixa es la Estela Reynolds que ningún anfitrión desearía tener en su casa: seguro que te la destroza, “güisquito a güisquito” te dejará la cartera tiesa y tendrás asegurado un “pollo” tras otro con los vecinos.

Venderla en bloque es imposible. Nadie la quiere. Atesora en su balance tales avernos contables que las exigencias de su comprador, vía EPA o cualquier otro subterfugio contable de innovadora creación “ad-hoc”, harían desequilibrar aún más el marcador en contra de dicha operación (recordemos los -12.000 millones de euros a cargo de las arcas públicas).

Trocerarla, ya se ha intentado. Pero como resulta que el besugo lleva demasiado tiempo fuera del agua, los “cachitos” de tal troceo, requieren tanta merma y pulimento para poder venderse, que al final, quederá en sardinilla y la pérdida seguirá siendo enorme, es decir, la que ya es.

Un ejemplo de esta casuística, con el objetivo de dejar a Catalunyacaixa lo más lustrosa y atractiva, es vender de forma aislada una cartera de 7.000 millones de préstamos hipotecarios problemáticos. Pero resulta que son tan problemáticos que la rebaja exigida sobre su valor por el hipotético comprador –fondos buitre- implicaría seguir asumiendo importantes pérdidas.

Otra gloriosa idea en su momento, fue la segregación de todos los activos problemáticos de esta entidad en un banco malo, para así, vender adecuadamente y sin ayudas, el resto concentrado en el banco “bueno” (al final, el concepto del banco malo habrá que bautizarlo como el banco Tampax…porqué sirve para todo). Pero obviamente un banco malo requiere de una financiación, es decir gasto, público en este caso, con lo que de nuevo el problema sigue siendo el mismo.

Otro de los trocitos es su red de oficinas de fuera de Cataluña. El primer intento no prosperó y nos suponemos que el reciente segundo intento, debe atesorar el mismo camino de éxito a tenor del silencio que se ha dado a su evolución. Ya conocemos la dinámica de comunicación del Frob con Catalunyacaixa: cuando tienen una idea u oportunidad, la anuncian a bombo y platillo. Cuando se les va al traste, lo dicen con boca pequeña, con rodeos y a calendario pasado. ¿Por ejemplo? Su “celeridad” presentando su cuenta de resultados anual.

En esa misma dinámica, se debería considerar la venta, fallida en “extrañas” circunstancias informativas, de su gestora inmobiliaria que al parecer se encuentra en su segundo intento, y la de su gestora de fondos, que a pesar de haberse anunciado su intento de venta el pasado mes de enero, salvo error, hasta la fecha no se conocen nuevos datos.

Entera, a trozos, por partes o a cuarto y mitad…la pesadilla sigue siendo la misma ¿Qué hacer con Catalunyacaixa para que la segura pérdida que supondrá su venta, no compute como déficit público? 

Pues no debe haber respuesta a este “lado” de la piel de toro, ya que imaginamos que es por ese motivo que De Guindos se ha ido a Bruselas a negociar, en este caso y según cita la prensa, que la venta de esa cartera hipotecaria problemática pueda hacerse sin en ese impacto en las arcas públicas.

A nosotros, que nos encanta el cine, el caso de Catalunyacaixa, y en particular esta nueva negociación con Bruselas, nos recuerda la escena final de la película La Caza del Octubre Rojo, cuando el embajador ruso le dice acongojado al representante del gobierno americano que han “perdido” un nuevo submarino y éste le responde: ¿otro?

Veremos qué tal se le da el ruso a De Guindos en Bruselas y que no le recuerden lo de la suspensión de la segunda subasta (¿Habrá chinos en Bruselas?).

¡Ah¡ Por cierto, casi se nos olvida…dice también el Frob, que la subasta de la entidad se ha retrasado al mes de junio. Una fantástica oportunidad para ganar un dinerillo apostando en contra.


martes, 18 de marzo de 2014

Catalunya Banc…banca de proximidad, de complicidad, de connivencia

Cuando un sistema judicial se utiliza como irrefutable coartada para blanquear una mezquindad, la sociedad a la cual pretende servir dicho sistema, está en peligro. Si además, esa utilización, parte del gobierno del estado, entonces, ese sistema está perdido.

Si quiénes deben proteger a los ciudadanos, además de garantizar el buen destino y gobierno del dinero de sus impuestos, se sienten con la suficiente impunidad, para convertir la demanda por despido improcedente de los ex dirigentes de Catalunya Banc, Adolf Todó y Jaume Masana, en una “mise en scène” propia de miserables tahúres y maestros del cambiazo, es que, además el sistema da evidentes muestras de pudrimiento.

Pero parece que para los señores del FROB, y por ende del gobierno que les dirige, no era suficiente haber validado y respaldado durante más de año y medio a estos dos directivos a pesar de la evidente situación de quiebra en la que se encontraba la entidad que dirigían desde 2008, ni los desmanes contables de su balance. Tampoco los 12.000 millones recibidos en ayudas directas fueron motivo en ese periodo de ningún tipo de reprobación ni censura, así como tampoco las insultantes condiciones retributivas e indemnizatorias previstas en sus contratos.

Su gestión al hacerse cargo de esta entidad en 2011, se acomodó en un irresponsable e inexplicable “laissez faire” que acumuló fracaso tras fracaso en ventas imposibles, soluciones previstas de las que se desdecían con la misma rapidez y temeridad con la que se anunciaban, troceos que no lo eran y espurias promesas del gran valor de una entidad que, en 2012, perdía más de 11.800 millones de euros al mismo tiempo que recibía más de 12.000 en ayudas.

Mientras, la realidad se hacía incontestable, y el atractivo real de Catalunya Banc, si alguna vez tuvo alguno, se volatilizó por completo con la música de fondo de su desastre económico y escándalos de toda índole: su gestión de los híbridos, la demanda del fiscal anticorrupción a sus dirigentes, ocupaciones diarias de oficinas por plataformas antidesahucios, operaciones inmobiliarias de un rigor más que dudoso, incongruentes valoraciones de sus participadas, posible intento de manipulación de cuentas, un ERE demandado y recusado, etc.

La indignante sentencia a favor de Adolf Todó y Jaume Masana puede contemplarse desde diversos puntos de vista. El más evidente, por el empeño puesto por el juez en así constatarlo en el desarrollo de la sentencia, es manifestar la más que reprobable pasividad y dejación del FROB en argumentar y defender la procedencia de dicho despido. Tanto es así, que se hace imposible albergar otra explicación para ello, que no fuese la de querer vestir de legalidad e imposición debida, el cobro de una indemnización, que tenía perfectamente prevista pagar.

En parte, era de esperar. Si la falta de respeto más absoluto a la dignidad y derechos de los ciudadanos ha sido la pauta habitual de quienes han permitido el escándalo de los híbridos, la salida a bolsa de Bankia,  la gestión dolosa y exenta de cualquier control en no pocas instituciones financieras de este país, el ensalzamiento de los Blesa, Rato, Abad, Serra, etc. ¿Por qué iban a actuar de otra forma en el juicio de estos dos personajes? ¿Cabía esperar realmente un acto excepcional de responsabilidad y diligencia a estas alturas?

Pensar que el FROB ha hecho bien su trabajo en ese proceso es casi imposible, dado el currículum de torpezas que atesora a lo largo de su existencia, especialmente en lo referente a Catalunya Banc. Pero tampoco hay duda que a un organismo público no puede negársele ni perdonársele ignorancia alguna sobre el conocimiento de las leyes ni del funcionamiento de la justicia. Por tanto, no ha lugar suponer como un simple error el no haber planteado adecuadamente el despido de Adolf Todó ni de Jaume Masana, así como tampoco su defensa ante la justicia, para finalmente obtener una sentencia incomprensible, irritante e indecente a todas luces. Cuando la incompetencia genera injusticia y agravio, entonces, debe llamársela de otra forma.

Otra perspectiva a considerar es el de la actuación judicial. En otras palabras, la sentencia. Entendemos que centrar el debate en si los jueces deben ceñirse o no al marco legal establecido así como al procedimiento judicial establecido, es una absurdo camino que a poco o nada conduce, incluso en el caso de unos personajes con tan ingente bagaje de hechos y actuaciones punibles como son las de Adolf Todó y Jaume Masana al frente de Catalunya Banc. El asunto no es ese.

La  reflexión debería ser, a nuestro entender, si queremos un ordenamiento jurídico que pueda ser manoseado con unos fines e intenciones que no son precisamente los que emanan del marco legal que tiene como objetivo hacer cumplir y, en consecuencia, dejar sin protección al resto de ciudadanos a la vez que promover la existencia de tales actuaciones.

Cierto debe ser que un juez no puede poner más empeño en una causa y en unas pruebas, que la que pongan los propios litigantes, ¿pero y si con ello se tiene constancia de cierto amañamiento evidente entre las partes y que por tanto determinados delitos quedaran sin la sentencia adecuada? ¿Alguien se imagina como se pondría un cirujano si se encuentra a su paciente jugueteando con su instrumental en el quirófano? 

A esta señora, la justicia, la venda en los ojos ha servido para que unos sinvergüenzas la hayan llevado engañada a un fiestorro de corruptos encorbatados, donde las copas las hemos pagados todos y donde a ritmo de “reggaetón” farfullero nos han tomado el pelo miserablemente. Unos, por ceñirse ciegamente a la legislación y procedimiento legal vigente. Y otros, por utilizar ese marco de la forma más provechosa para sus intenciones.

A Adolf Todó y a Jaume Masana poco nos queda por decirles de su gestión, su inmoralidad y su desvergüenza por su paso por Catalunya Banc. Nunca tanta incompetencia ha sido tan bien remunerada y de forma tan ciega como impune. A los miembros del FROB que ya andamos demasiado cansados del cinismo e ineptitud en su gestión, aunque eso sí, quedamos a la espera de su siguiente despropósito que, a buen seguro, no tardara en darse.



miércoles, 5 de febrero de 2014

Catalunyacaixa…cuanto más vendo, más (problemas) tengo

Agosto de 2013. Toda la prensa se hace eco de la venta de la gestora inmobiliaria de Catalunya Banc a los grupos inversores Kennedy Wilson y Värde Partners. Un proceso de venta que se había iniciado el mes de abril, estando aún al frente de la entidad su anterior presidente, el despedido procedentemente, Adolf Todó.

La operación fue vendida a bombo y platillo por la entidad, como un éxito rotundo, tanto por el hecho de que suponía la primera operación de este tipo realizada por una entidad financiera en España, por la terna inicial de 25 candidatos interesados, como por las anunciadas plusvalías que proporcionaría la operación y por el cumplimiento que suponía de las condiciones impuestas por Bruselas en cuanto a la obligación de deshacerse de sus negocios no estratégicos.

Releyendo entonces la noticia con menos entusiasmo corporativista, hay que decir que la misma se concretaba realmente en un compromiso de venta, con fecha límite para final de ese año, por un importe que oscilaba entre los 31 y 65 millones de euros en función de la determinación y situación final de la cartera inmobiliaria a comprar, así como de otros aspectos en materia laboral y tecnológicos. Esta cartera correspondía a un valor aproximado de 8.700 millones correspondientes a los activos tanto propiedad de CX como de los traspasados en su momento a la SAREB.

Recopilando hasta aquí, sería un tanto necio no darse cuenta que la noticia acumulaba en este punto no pocos elementos dignos de “mal fario” y desconfianza: venta iniciada por el nefasto equipo directivo anterior con Adolf Todó y Jaume Masana al frente, operación netamente especulativa por parte del comprador, ya que se trata de fondos buitre cuyo objetivo es la obtención de máxima rentabilidad en el menor tiempo posible sin más contemplaciones “técnicas”, con la vigilancia, tutela y patrocinio de los responsables del FROB al frente -¡ay¡-, una venta a 4 meses vista con una horquilla de precio exageradamente amplia y poco concreta  y, finalmente aunque no menos importante, de una entidad como Catalunya Banc con un contrastado y reiterado histórico de fracasos en todo los procesos en la que es protagonista.

Esta operación no fue un hecho aislado en la banca española, ya que con posterioridad, otras entidades financieras cerraron operaciones similares de desinversión inmobiliaria sin más contratiempos. Los propios Kennedy Wilson y Värde Partners compraron al Banco Popular el 51% de Aliseda por 815 millones de euros, mientras que Banco Santander se deshizo del 85% de Altamira en favor de Apollo. A su vez, CaixaBank vendía Servihabitat por 310 millones a TPG, mientras Bankia se embolsaba 90 millones procedentes de Cerberus por Bankia Habitat.

Pero las negociaciones a medida que se acercaba el plazo marcado para su finalización, no cuajaban, hasta el punto que ambas partes establecieron una prórroga hasta finales de enero de este año que, finalmente y una vez vencido el plazo, han supuesto la retirada del compromiso por ambas partes.

Las versiones sobre dicha disolución son dispares y nada transparentes. Por un lado, los representantes de Catalunya Banc se han convertido en unos auténticos expertos, habituados como nadie, en justificar y argumentar sus fracasos de venta. Y entre los motivos publicados, se encuentra el ya tan manido como cansino, de que la oferta recibida no es suficiente considerando la abundancia de ofertantes que suscitó, y sigue suscitando según ellos, la venta de su filial y claro, es de imaginar que unos querían pagar 31 millones y poco y CX consideraba que lo justo hubiesen sido los 65 y poco menos. Otros argumentan que a finales de año, Kennedy y Väde Partners ya se hicieron con la filial inmobiliaria del Banco Popular, lo que les supuso un fuerte desembolso de 715 millones de euros (más otros 100 variables en función de la evolución del negocio conjunto).

Algunas fuentes apuntan, que uno de los impedimentos ha sido las pretensiones impuestas por CX, en cuanto a la máxima conservación del número de puestos de trabajo de la filial en la operación (unos 200 aproximadamente). Una pretensión que nos parece poco creíble, rozando el cinismo, proviniendo de la misma entidad que está en proceso de despido de más de 2.000 trabajadores en base a un ERE, que además esta denunciado en la Audiencia Nacional y que implica el cierre de más del 30% de sus oficinas en base a unos criterios bastante lejanos y remotos a cualquier consideración de rentabilidad, y que está generando no pocos conflictos internos por la arbitrariedad interpretativa de las condiciones pactadas.  Al menos, así lo reflejan las circulares de sus sindicatos (…y para que ellos se quejen, considerando su triste y vergonzoso papel en el proceso, ya es significativo, aunque previsible).

Hace unos días, respondíamos a un comentario recibido en una entrada anterior del blog que cualquier cuento cuyo protagonista fuese CX siempre tendría un “colorín colorado” incierto y rocambolesco. Y con la noticia del fracaso de venta de la filial inmobiliaria, parece que la predicción se hace de nuevo incontestable. No hay que olvidar que el propio FROB y De Guindos habían dado por cerrado y descontada la venta de la inmobiliaria de CX como un atractivo más de cara a la venta de la entidad. Incluso a mediados de enero, declaraban que todo y las dificultades en cerrar la venta, no habían contactado con otros compradores por la expectativa y confianza que tenían en cerrarla en breve.

Desde aquí nuestra más efusiva “felicitación” a todos los participantes de este espectáculo tan dantesco y deplorable como anodino por su repetición, plagado como siempre, de la costosa comparsa de asesores y consultores (N+1 y Deloitte Abogados como asesores financiero y legal de CatalunyaCaixa). Veremos cómo les sale la venta de su gestora de fondos, aunque no dudamos que el cuaderno de venta, al menos, quedara precioso.

Lástima que no podamos hacer lo mismo con los empleados de estas filiales, que no es difícil imaginar, estarán siendo obligados a vivir un nuevo vía crucis de trágica espera en manos de unos responsables a los que les tienen muy bien tomada la medida de sus hazañas y méritos, sabiendo perfectamente lo que pueden esperar de ellos y, por las noticias que tenemos, desamparados totalmente de sus representantes sindicales. Nuestro ánimo a todos ellos.



miércoles, 15 de enero de 2014

Catalunyacaixa, Catalunya Banc, Catalunya Guindos

- Oiga!, ¿usted o es un descarado o es que se le han pegado las sábanas esta mañana y ha salido o toda prisa de su casa?
-  Pero señora, ¿Cómo se atreve? ¿Por qué me dice eso?
-  Pues porque va con la bragueta abierta y enseñando la chorra caballero.

Posiblemente no es la forma más elegante de empezar un post destinado a un blog, pero después de leer los 2 titulares que ha copado Catalunyacaixa ayer y hoy en la prensa, nos ha salido la vena un tanto ruda.

Por un lado, ayer, El Mundo se hacía eco de las declaraciones de De Guindos, sobre los 12.000 millones de euros destinados en ayudas a Catalunyacaixa, dándolos por pérdidos, así como de los 15.000 millones adicionales, que de momento, iba a necesitar la CAM, vendida en el 2.011 al Banc Sabadell, y que aunque no se refirió a ello directamente –ya conocemos a De Guindos en estas lides-, ya anticipamos que también se darán por perdidos. Es sólo cuestión de tiempo que se dé cuenta, de lo que todo el mundo ya sabe desde hace mucho tiempo: que lleva la bragueta abierta.

Si hacemos memoria, la CAM se vendió al Banc Sabadell por 1€, tras ser recapitalizada con 5.249 millones y asumiendo el vendedor, durante 10 años, el 80% de las pérdidas derivadas de su cartera problemática –delicioso eufemismo este- de activos, valorada en 24.000 millones. En realidad, la protección era para el 100% de su cartera, ya que si los datos son ciertos, y con la CAM eso es mucha temeridad, en el momento de su venta disponía de una provisión de 4.000 millones a tal efecto. Total, que no es difícil deducir de los datos anteriores, que no era una cartera problemática, sino una mierda de cartera –financieramente hablando, claro está- que tendrá que pagarse totalmente con dinero adicional.

El resto de la historia de la CAM, se puede repasar entre juzgados, demandas y condenas de sus dirigentes. Ya sea por la pensión vitalicia de 370.000€ de su máxima mandataria María Dolores Amorós, cobros irregulares de dietas, concesión de créditos en sospechas condiciones a familiares y “allegados”, sociedades pantalla para la creación de holdings hoteleros, fraudes fiscales varios, etc. etc. Vamos, el habitual y asqueante cuadro de “síntomas” al que, desgraciadamente, ya hemos asistido en tantas ocasiones en este tipo de entidades financieras.

Hasta aquí la historia de Rinconete, y a escasos metros, nos queda la de Cortadillo ¿Qué se puede decir de Catalunyacaixa a estas alturas? Quizás, y de ahí el principio de este post, que todo el mundo sabía que en este asunto había muchos “actores” con la bragueta abierta y que la “chorra” que ahora nos están enseñando, la de dar por perdidos los 12.000 millones que recibió en ayudas, todos se la habíamos visto.

Habría que decirle al Monipodio particular de esta historieta, un tal De Guindos, que eso era conocido, sabido y anticipado por todos, hasta por él mismo. Y que del torpe y errático polvo de sus  decisiones en el asunto de Catalunyacaixa, viene el infumable, indigerible e invendible lodazal en el que se ha convertido esta entidad. Porque, ya hay que ser torpe e incapaz, para conseguir que lo que valía nada, acabe valiendo menos, perdiendo de por medio 12.000 millones de euros. Y eso que se lo advirtieron, no pocos de la extensa lista de gabinetes y agencias de consultoría y auditores contratadas –y convenientemente pagadas- para encontrar un padrastro a esta entidad, cuando por pura chulería decidió suspender la última subasta, no aceptando las ofertas que tenía encima de la mesa y permitiendo que el deterioro económico, léase coste para todos, hasta el día de hoy sea el que es.

Parece sin embargo, que este vía crucis aún tiene pendiente por depararnos perlas nada despreciables. Y si hasta ahora, las ya oídas en estos 2 últimos años sobre Catalunyacaixa no han sido pocas: una entidad con gran valor de marca, ya saneada y con una gran liquidez, con numerosos pretendientes, que no se venderá por trozos aunque sin descartar ninguna opción, que se propone realizar banca de proximidad, de Km.0, etc., la leída hoy mismo sobre la convocatoria de reunión realizada por el gobierno a la Generalitat para decir que hacer con ella, nos parece una delicia.

Brevemente, la noticia hace referencia a una reunión de alto nivel convocada por el gobierno –se menciona a Economía, Hacienda, FROB y Banco de España- con representantes de la Generalitat y de la sociedad financiera e industrial catalana para tratar sobre las posibles alternativas de futuro de esta entidad.

Habrá que esperar, que dicha reunión no la abra nuestro ministro con la mismas declaraciones que dejó ayer sobre Catalunyacaixa: “su agujero no tiene parangón” o lo de “algún día cuando se haya privatizado, vendré a hablar de Catalunyacaixa”…o quizás sí, porque si sus contertulios de reunión son del nivel que imaginamos, quizás le respondan: Hombre Luís, que no se lo cuentes a los españoles, que no están preparados, vale, pero a ¿nosotros tampoco?

En cualquier caso, nos cuesta imaginar esas declaraciones en alguien que tiene la intención, deber u objetivo –tanto da- de vender algo, refiriéndose en esos términos a su mercancía. Quizás es que se haya cansado de manosearla tanto, pero aún así, en boca de un ministro dan mucho miedo, pero sobre todo, abren muchas incógnitas y sospechas. Con vendedores así...

Teniendo en cuenta la trayectoria hasta la fecha de este asunto, nos resulta complejo determinar si este último movimiento se trata de un acto desesperado, de un guiño Rajoy-Más, o de un órdago, con amenaza incluida, a los asistentes de esa reunión bajo el eufemismo de confeccionar una “subasta a medida” para Catalunyacaixa. Incluso cabe la posibilidad de que sea todo a la vez. Porque el contexto es sumamente complejo para “todos” los asistentes.

De Guindos tiene con Catalunyacaixa un pozo sin fondo del que no ha podido desprenderse, que se le irá haciendo cada vez más grande y por el que sabe que no puede pedir nada, sino todo lo contrario. Además, tiene pendiente de resolver la situación de CEISS en cuanto si se le convertirá en otra entidad en la que tendrá que poner dinero y luego venderla (y ya sabemos lo bueno que es vendiendo este caballero).

Artur Más está inmerso en otro follón, su proceso soberanista, en el que él mismo se ha metido, de futuro y proporciones nada sencillas de anticipar. Además, ha puesto en marcha o está en ello, el camino para disponer de un banco público propio, que ya ha obtenido la luz verde en el parlamento catalán, y que pasaría por la equiparación del ICF (Instituto Catalán de Finanzas) al resto de entidades de crédito ¿Catalunya Banc es la ficha bancaría que le falta a Artur Más?

El resto de “convocados”, financieros e industriales, se moverán previsiblemente por sus propios intereses los primeros, como ya han hecho alguno de ellos, tomando posiciones ante el proceso soberanista, un tanto distanciadas de dicho proyecto, y los segundos, además, por el especial cariño y recuerdo que le tienen a De Guindos, como es el caso del presidente de CaixaBank, Isidre Fainé por, entre otros episodios, la subasta de NCG.


Estando así las cosas, será interesante conocer qué “toda o parte”  de Catalunyacaixa es la que se pone a la venta -¿Cuál es rentable?- y de qué forma, o si, como se dice en algunos rincones, existe una voluntad de la parte catalana, de mantenerla como está hasta que pasé la crisis beneficiándose del tope de 2017 establecido por Bruselas, se resuelva además el proceso soberanista catalán, y claro está, siendo necesaria la inyección de ¿unos cuantos de miles de millones? … más, para finalmente ¿entregársela a quién?


miércoles, 8 de enero de 2014

La Banca… ¿Incentivar la honestidad?

Hoy se ha publicado en la prensa económica, la adhesión de la CNMV a las directrices establecidas por el ESMA, sobre políticas y prácticas de remuneración donde se recogen los criterios que las entidades bancarias deberán tener en cuenta en el diseño, implantación y control de los sistemas de remuneración al personal en contacto con la clientela o con un impacto significativo en el servicio prestado.

La pretensión de dichas directrices es poner fin a la práctica habitual en el sector financiero, de vincular una parte de la remuneración, vía bonus o incentivo, a la consecución de ciertos objetivos de venta en uno o varios productos que, en numerosas ocasiones, pueden suponer un evidente conflicto entre los intereses del empleado, por venderlos únicamente a causa de dicho incentivo y los de los clientes por no adaptarse ni a su perfil ni a sus necesidades.

La directriz tiene un ámbito de aplicación a clientes minoristas, es decir, a particulares y, en la medida de lo posible, a  profesionales. Entrando en vigor, en el caso de España, el próximo mes de febrero, contempla como incentivos, tanto los financieros (efectivo, acciones, préstamos en condiciones preferentes, incrementos salariales, etc.) como los no financieros (promoción profesional, seguros, descuentos o prestaciones especiales, móviles, etc.).

Como suele ser habitual en este tipo de directrices, tanto a nivel de organismos europeos como nacionales, hay que tener en cuenta que estos estamentos suelen diferenciar, entre las directrices que son de obligado cumplimiento (tendrán que hacer….) y las que únicamente se mencionan a nivel de recomendación (deberán hacer…). En cualquier caso, recomendamos su lectura mediante el primer enlace insertado al principio de este artículo.

El tema no es banal. Ya que los sistemas de incentivación que han venido desarrollando las entidades financieras en este país son los responsables de no pocas de sus malas prácticas bancarías  y con las más que conocidas consecuencias para la mayoría de sus clientes.

Por si eso fuera poco, esos sistemas han sido también los responsables en buena parte, del progresivo deterioro de la calidad corporativa de esas entidades, del truculento y perverso desarrollo profesional y cualitativo de un número significativo de sus mandos, así como por convertir, en meras palabras sin sentido, pero sobre todo, sin hechos reales ni constatables que las corroboraran, conceptos tan elevados y grabados a fuego en la mayoría de las definiciones estratégicas de las entidades como el trabajo en equipo, honestidad, gestión del conocimiento, competitividad positiva, proyección profesional, etc.

Cierto es que el problema no es nuevo, ya que modelos de incentivación por ventas han existido siempre y, con toda seguridad, seguirá siendo así. Pero donde debería centrarse el debate no es en su existencia, sino en su formulación, en su elevada proliferación en los modelos de comercialización de productos y en sus consecuencias “sociales”.

Como era sabido por todos los profesionales de esas entidades financieras (hablamos de los profesionales de verdad, por supuesto), dichos sistemas de incentivación y los de medición y seguimiento de la productividad que los sustentaban, sólo podían ofrecer a medio/largo plazo, los resultados que han ofrecido, es decir, unos sistemas y modelos comerciales basados únicamente en los resultados, dónde la cantidad siempre estaba por encima de la calidad y amparados, a tenor de su real eficacia, en que no importaba el engaño o mentira que incorporasen si el producto se había vendido (o deberíamos mejor decir, “colocado” a quien fuese).

Estos “principios”, posiblemente habrán promocionado fulgurantemente la carrera de miles de comerciales de tres al cuarto. Habrán salvado el trasero a no menos número de “jefecillos” de alta parábola y baja cuna, parlanchines de profecías y milagros comerciales (…estamos pensando en alguno de ellos de calva reluciente y otrora castellano porte que “paqué”…)  y hasta llenado sus casas de I-pads, de I-phones y de I-pods, pero también de I-mbéciles, de I-ncompetentes y de I-nútiles las entidades financieras que adoptaron tales procedimientos.

La directriz del ESMA es irreprochable tal vez. Pero también será inútil. Porque si bien es posible que el descaro de dichos sistemas de incentivos, se vea atenuado por cualquier silogismo metafórico y eufemístico en la reformulación de sus reglas. También es cierto que, como hasta ahora, los empleados que no vendan en la medida y cuantía los productos que “tocaban”, serán expedientados o sometidos a cualquier presión laboral que se considere más oportuna y aquí paz y después gloría.

De hecho, a nadie se le escapa que es muy fácil incentivar la captación de recursos de manera global –una generalidad exenta de conflicto con estas nuevas directrices- y luego, presionar ampliamente a los empleados, mediante correos o cualquier otra vía, para vender el producto X que corresponda.

Bien cierto es que la evolución de las especies es un proceso de velocidad infinitesimal…pero ¿para qué necesita ir más rápido en una especie tan poco exigente, a veces, como la nuestra?

Conseguir, si es la verdadera voluntad, un sistema financiero cuyos elementos desarrollen una actividad que no provoque, directa o indirectamente, controversia constante entre sus intereses y los de sus clientes, es un propósito que requiere reformular profundamente muchas de las “reglas” de juego actualmente existentes, así como el talante y perfil de sus “jugadores” (banqueros, organismos reguladores, agentes políticos, sindicatos, etc.) y, sinceramente, teniendo en cuenta su perfil de partida actual, esa voluntad de cambio, se nos antoja lejana…pero que muy lejana.



lunes, 23 de diciembre de 2013

No solo para mañana...sino, para siempre: Feliz Navidad

Felicitar la Navidad es fácil, desearlo de corazón requiere más esfuerzo. Quizás, perder algunos gramos de uno mismo para dárselos a quienes se lo deseamos.

Dejar huella es sencillo. Lo difícil es hacerlo en la gente especial, la que vale la pena y además, conseguirlo sin ninguna orden, sin galones, sin balas ni gritos.

Escribir lo hace cualquiera. Contar algo, sólo unos pocos menos. Hacerse entender cuesta más. Pero escuchar de alguien como respuesta a nuestras palabras: “sé lo que quieres decirme y porque”, es comunicarse de verdad. Es hacer sentir.

Todos los que participamos en este blog, os deseamos, con todas nuestras fuerzas, que este año lo despidáis pudiendo haber perdido unos centenares de gramos, que ninguna ola moribunda de ninguna playa, pueda borrar vuestras huellas nunca y que viváis cada día, de todos los siguientes, la felicidad de estar rodeados de personas con las que sentir…de verdad.

Permitidnos cerrar esta, quizás atípica felicitación navideña, compartiendo con vosotros un cuento de Jorge Bucay que lleva por título “El Buscador”:

Un buscador es alguien que busca. No necesariamente es alguien que encuentra. Tampoco es alguien que sabe lo que está buscando. Es simplemente para quien su vida es una búsqueda.

Un día un buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Él había aprendido a hacer caso riguroso a esas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió. Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos divisó Kammir, a lo lejos. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadoras. La rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada… Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar. De pronto sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar. El buscador traspaso el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles.

Dejó que sus ojos se posaran como mariposas en cada detalle de aquel paraíso multicolor. Sus ojos eran los de un buscador, quizá por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella inscripción… "Abedul Tare, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días". Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra. Era una lápida, sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar… Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado, también tenía una inscripción, se acercó a leerla decía "Llamar Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas".

El buscador se sintió terriblemente conmocionado. Este hermoso lugar, era un cementerio y cada piedra una lápida. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto, pero lo que lo contactó con el espanto, fue comprobar que, el que más tiempo había vivido, apenas sobrepasaba 11 años. Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar. El cuidador del cementerio pasaba por ahí y se acercó, lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.

- No ningún familiar - dijo el buscador - ¿Qué pasa con este pueblo?, ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que lo ha obligado a construir un cementerio de chicos?

El anciano sonrió y dijo: -Puede usted serenarse, no hay tal maldición, lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré: cuando un joven cumple 15 años, sus padres le regalan una libreta, como esta que tengo aquí, colgando del cuello, y es tradición entre nosotros que, a partir de allí, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella: a la izquierda que fu lo disfrutado…, a la derecha, cuánto tiempo duró ese gozo. ¿Conoció a su novia y se enamoró de ella? ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla?… ¿Una semana? ¿Dos? ¿Tres semanas y media?… Y después… la emoción del primer beso, ¿Cuánto duró? ¿El minuto y medio del beso?, ¿Dos días?, ¿Una semana? … ¿Y el embarazo o el nacimiento del primer hijo? … ¿Y el casamiento de los amigos…?, ¿Y el viaje más deseado…? ¿Y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano…? ¿Cuánto duró el disfrutar de estas situaciones?… ¿Horas?... ¿Días?

Así vamos anotando en la libreta cada momento, cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba.

Porque ese es, para nosotros, el único y verdadero tiempo vivido...