Hasta hoy, teníamos conocimiento por la prensa, del
nombre que el FROB y los consultores de N+1, habían puesto al proceso de venta
de 7.000 millones de euros de préstamos hipotecarios de Catalunya Banc: “Proyecto
Hércules”.
Hoy mismo, nosotros al menos, hemos conocido
que el proceso de venta de la red de oficinas de fuera de Cataluña de esta
entidad, recibe el nombre de “Proyecto Carmen”.
Desconocemos el nombre con que
se habrá bautizado el proceso de venta de la parte que resta, la entidad en sí
misma, ya que sería muy interesante conocer el trasfondo inspirador de tales
apelativos. Aunque el de Hércules podemos suponerlo, para el de Carmen, la
imaginación no nos da para tanto. Y mucho intuimos, que los trabajadores de esas oficinas se merecen saberlo, considerando las "impuestas" consecuencias para ellos del desenlace de dicho proyecto.
El goteo diario de informaciones en la
prensa sobre la venta de Catalunya Banc, está siendo agotador en las últimas
semanas. Y no sólo por su abundancia, sino muy especialmente por su contenido.
Recopilar algún atisbo de certidumbre y conocimiento cierto sobre su proceso de venta, se asemeja
bastante a intentar censar todas las reliquias religiosas diseminadas por el
mundo: al final el recuento arroja 153 Jesucristos, 223 Mahomas y otras tantas
redundancias entre santos, santas y mártires varios.
A fecha de hoy, la situación es más o menos
esta: el Banco de Santander declara abiertamente no tener interés en la entidad
catalana, aunque parece ser que pudiera interesarle con una aportación de
ayudas de una magnitud considerable, más de los 3.500 millones ya conocidos, y por
supuesto, mucho mayores y exigentes que en el pasado intento de subasta.
Con respecto el interés de La Caixa y BBVA,
sigue siendo el mismo que en pasadas subastas: meramente presencial y para que
no se les diga que no “asistieron”, pero a la vez, la prensa también recoge su interés
bajo la condición de la existencia de las ayudas anteriormente mencionadas. Solo
parece claro el descarte del Banc Sabadell.
Con respecto al Banco Popular y Evo Banc
(en realidad, el fondo Apollo) la prensa recoge el interés manifiesto,
especialmente del primero, en cuanto a su deseo de adquisición siempre y que,
además de las ayudas, se le dejase escoger las oficinas a comprar. De aquí se
deduce que el interés de esas ofertas, se orientan a la adquisición únicamente
de red de oficinas como vía de crecimiento de cuota presencial. Pero también se
publicó que si la oferta era buena,
Banco Pastor pudiera plantearse la adquisición de toda la entidad, eso sí,
además de con las ayudas, convenientemente saneada.
Sobre De Guindos y el FROB “brothers”, lo
conocido es que piensan terminar con el proceso antes del mes de Agosto, en una
subasta que no tendrá fase de ofertas no vinculantes –obviamente- y que durante
esta semana o la siguiente, se darían a conocer las oficinas que se cerrarán,
lo cual no parece un “timing” muy lógico si consideramos como ciertas las
pretensiones del Banco Popular, anteriormente mencionadas. Por otro lado, y en
función de cómo se realice la venta: toda la entidad, partes o un “mix” a gusto
de los diferentes compradores, no es despreciable el lio que existirá en cómo
se reparte cada uno las ayudas exigidas y concedidas finalmente.
Hasta aquí tenemos un proceso de venta, el
cuál y a tenor de lo publicado, no aporta una indiscutible claridad sobre si la
venta está verdaderamente separada en esos proyectos o depende, ni tampoco si
existe algún claro e interesado comprador y en qué parte. Cierto que el resumen
presentado, es necesariamente acelerado y muy sucinto por razones evidentes,
pero también lo es que proviene de no pocas fuentes informativas de prensa.
Teniendo en cuenta quiénes lideran el
proceso de venta y el estado y situación de lo que se está vendiendo, podría
ser entendible y predecible un nivel de secretismo sobre dicho proceso y hasta
el nivel de “dichos y redichos” que este asunto ha arrojado de siempre.
Lo que no nos cuadra, y es solo una
opinión, es que tanta prensa se haya puesto “de acuerdo” para llegar incluso a
decir lo contrario unos de otros, en ocasiones en el mismo día, así como la
profusión de artículos al respecto, que no eran más que recopilatorios informativos
de lo que ya se sabía, siendo imposible tras su lectura no quedarse con cierto
regusto a artículo por encargo.
Con todo esto ¿queremos decir que cierta
parte de la prensa ha sucumbido a los “encantos” y presiones del presidente de
Catalunya Banc, el FROB o De Guindos (o todos a una)? ¿Y con qué objetivo? Pues
evidente no lo sabemos y quizás, no lo sabremos nunca, pero cuesta mucho entender
tanta confusión, tanta contradicción y tan poco dato esclarecedor. Pero
teniendo en cuenta la evolución de este proceso, mucho nos tememos que requerirá
de mucha “coartada” para justificar su desenlace, cuando este realmente ocurra.