martes, 22 de abril de 2014

Catalunyacaixa...vendiendo fallidos

Como ya se habían hecho eco los medios de comunicación, Catalunyacaixa asesorada por N+1, se haya inmersa en la venta de una cartera de préstamos hipotecarios por valor de 6.950 millones de euros.  El dossier de este proceso de venta lleva el ostentoso nombre de Proyecto Hércules y sabremos de su desenlace definitivo a partir del 30 de junio.

Desconocemos si tal denominación se debe al elevado volumen de dicha cartera, la mayor actualmente en venta de Europa, o por un guiño al esfuerzo que supone vender cualquier cosa relacionada con esta entidad. Por aquello de la corrección políticamente debida, nos quedamos con la primera opción.

Acompañando a esta noticia, aunque con menor repercusión mediática, también se anunciaba el intento de venta de una cartera de préstamos fallidos, por tanto sin pérdida por estar provisionados al 100%, que finalmente se ha realizado hoy según se ha  publicado

El conjunto de la operación de venta cerrada hoy, incorpora créditos por valor de 1.480 M€ provenientes de 3 carteras de préstamos fallidos no hipotecarios a particulares -449,6 M€- y a empresas -1.031 M€-, adquiridos por el fondo malayo Aiqon Capital.

Evidentemente el precio final de la operación no ha trascendido, al menos aún, a la prensa, pero habitualmente y tomando como referencia otras operaciones similares con carteras con este tipo de préstamos fallidos, el descuento habitual sobre el valor de la cartera no suele ser inferior al 90%. Baste recordar alguna de estas operaciones, como la de BMN en noviembre pasado, que vendió 1.400 M€ con un descuento del 97%, la de Bankia en agosto pasado vendiendo con un descuento del 95% una cartera de 1.354 M€ o la de 650 M€ del Banco Sabadell en diciembre con un descuento del 93%.

Con estas referencia, Catalunyacaixa podría anotarse en su próxima cuenta de resultados, una “eufemística” plusvalía cercana a los 15 M€.

No es la primera compra de este fondo, con sede en Luxemburgo, en España, que ya compró una cartera de préstamos de Banesto, en manos del Santander  y cuyo “modus operandi” habitual a posteriori de la compra, será la adjudicación del intento de recuperación de esos préstamos a una empresa –en el caso de los préstamos de Banesto fue a Lucania Gestión- previa comunicación a los titulares de los préstamos comprometidos en la venta de quien es el nuevo “dueño” de la deuda. Y basta pasearse por foros de internet, para constatar la tenacidad y constancia de dichas empresas en su cometido.

Considerando el elevadísimo descuento de dicha compra, el beneficio para el comprador es claro: todo lo que consiga recuperar de dichos préstamos que supere el valor de compra -¿15 M€?- es beneficio, y se suele decir que este tipo de fondos, no “sobrevuelan” la carroña ajena por menos del 15% de beneficio final.

Como dato tristemente curioso, la nota de prensa oficial remitida por la entidad comunicando la venta de esta cartera, la cierra un párrafo donde recuerda los 532,2 M€ de resultado positivo generados en 2013 y el 14,4% de ratio de capital principal como garantías para superar las próximas pruebas de resistencia de la ABE.

Un párrafo que difiere notablemente en intención, fondo y forma del que inserta Ernst & Young –la consultora contratada por Catalunyacaixa para gestionar el arbitraje de sus híbridos- en las comunicaciones de rechazo a sus clientes de aquellas peticiones superiores a 40.000€ alegando falta de solvencia financiera para atenderla. Banca de proximidad en estado puro.



Nota: Finalmente y según se ha publicado con posterioridad a la noticia principal, el importe de la compra ha sido de 50 M€, lo que supone un descuento aproximado del 97% de su valoración.

martes, 15 de abril de 2014

Aznar loves Prisa

La última edición de El País Semanal, ha publicado una entrevista al ex presidente José María Aznar con motivo del 10º aniversario de la celebración de su último consejo de ministros como presidente.

La razón de la entrevista, dicho aniversario, resulta peregrina y forzada, ya que por ese motivo, estamos seguros que cada día algún personaje relevante en el pasado de España celebra el 10º aniversario de algo, ya sea un último consejo de ministros, la última vez que firmó una orden ministerial, que se reunió con sus asesores o que tiro por última vez de la cadena de la cisterna de palacio y no por eso se le realiza una entrevista en los medios de comunicación.

El hecho en cuestión es que la entrevista, en tono amable y personal, la haya realizado El País a José María Aznar y éste se la haya concedido. Un efecto, sin duda, de la lucha iniciada por el control del denominado 4º poder, y cuyos últimos acontecimientos, en la mente de todos, lo han dejado completamente doblegado  a los intereses políticos. En el caso del Grupo Prisa, el “engrasamiento” de su deuda bancaria –unos 3.000 millones- y salvarse de la quiebra, le va a costar ejercer la benevolencia con el gobierno. Si Polanco levantara la cabeza…

El mismo ex presidente que en los últimos tiempos lanzo gravísimas acusaciones contra el Grupo Prisa, como el episodio en el que arremetió contra El País por hacerse eco de las informaciones en las que se le implicaba en la trama Gürtel por los regalos recibidos en la boda de su hija, en los famosos papeles de Bárcenas y en la financiación irregular del PP, etc… es quien ahora concede una entrevista a dicho diario para poder decir que: “Me cuesta mucho ganarme la vida de forma honrada”.

¿Le cuesta ganarse la vida? –como a todos- o ¿hacerlo de forma honrada? –como lo hacemos la mayoría de los españoles de a pie-. Aún así curioso concepto el de la honradez de este señor, como el de tantos de su “especie”. A ver quién le concede una entrevista a Felipe González para que justifique su “aburrida” continuación en Gas Natural cobrando 126.500€ al año. Nunca el hastío y un par de bostezos habían sido tan bien remunerados.

Hace poco menos de un año, el propio Aznar acusaba a Rajoy de haber pactado con Prisa su destrucción política utilizando el caso Gürtel como palanca y Prisa, a su vez, anunciaba incluso el inicio de acciones legales contra Aznar por las injurias recibidas de éste. Hoy, sin embargo, uno hace de espejito y el otro de madrastra de Blancanieves.

Este es el país (¿mundo?) en el que vivimos y en manos de quienes, de una u otra manera, estamos. La decencia se ha convertido en una especie de camaleón al que se le hace adquirir el color del fondo más conveniente y la dignidad en un puro inconveniente a evitar a toda costa.

Sr. Aznar, estamos de acuerdo en que hoy en día, tanto el hecho de ganarse la vida, como ser honrado es muy complicado. Lo primero, porque hay escasez de trabajo y lo segundo, porque dado el excedente de sinvergüenzas que nos rodea, resulta complejo no caer en la tentación… ¿Lo decía usted por eso?


martes, 8 de abril de 2014

Atolondre general y específico de Catalunyacaixa para el TC

A media tarde de ayer, la prensa se hacía eco en titulares de que la lenta reacción del FROB había agravado la situación de Catalunyacaixa. Inicialmente, nuestra atención sobre la noticia no la provocaba el contenido de su titular, ya que no desvelaba nada nuevo, ni desconocido, ni que pudiera ser considerado un “notición”. Sino más bien, quién era la fuente de dicha afirmación, merecedora de tan rotundo encabezamiento.

La fuente en cuestión es el informe de fiscalización realizado por el Tribunal de Cuentas, sobre la legalidad de las actuaciones del FROB, los FGD y del BE (ahí es nada) relacionadas con la reestructuración bancaria en el periodo 2009-2012 y cuyo contenido ha sido remitido al Congreso, tras su aprobación por el  pleno de dicho tribunal.

Ciertamente, el titulo de dicho informe es tentador para quienes somos atentos seguidores de este lamentable episodio de la más reciente historia de este país, ya que prometer colmar “todo lo que usted quiso saber sobre este tema y nunca se atrevió a preguntarlo”…pero vayamos poco a poco.

Lo primero que puede llamar la atención es relativa “inmediatez” en la aparición de dicho informe, ya que publicar en 2014 el análisis de un asunto tan crítico, relevante y oneroso para el erario público, durante un periodo tan dilatado de 3 años, nos parece un tanto ineficaz para un organismo que tiene atribuidas funciones tan relevantes como la fiscalización de las cuentas y de la gestión económica del estado y del sector público, así como del enjuiciamiento por la responsabilidad de dicha gestión.

El contenido completo de dicho informe no ha trascendido aún, aunque próximamente estará disponible en la web del tribunal. Pero lo que se sabe por la prensa, ya nos permite intuir por dónde van los tiros y como la prensa lo ira  destilando en pequeñas dosis, como de hecho, ya fueron apareciendo durante la tarde, aprovechando el contenido del informe.

En el caso concreto de Catalunyacaixa, el informe critica la pasividad (ellos, más correctos y cultos, la describen como no hacer uso de los derechos políticos que el FROB tenía por su entrada en la entidad) con que el FROB gestionó CX desde su entrada, en octubre 2011 hasta marzo 2013, cuando destituyeron a Adolf Todó y Jaume Masana.

Resumiendo, lo que ya se sabía, nadie entendía y todo el mundo reprochaba al FROB, es decir, qué narices hacían en esa entidad si en realidad no hacían nada. Tanto es así, que como también denuncia el informe del TC, mantuvieron intacta la cúpula directiva y consejeros, sin que conste ninguna razón para justificar la decisión de tal inmovilismo en dichos cargos. Nosotros hubiésemos añadido al informe una breve reseña, a modo de conspirador recordatorio, con los recortes de prensa donde por aquella época, el FROB se deshacía en elogios hacia la entidad y sus órganos directivos.

Como se deduce, la sucesión de “bofetadas” del TC hacia la gestión del FROB es memorable y en una sola sesión: no hicisteis nada, no cambiasteis nada ni justificasteis nada y no era por falta de causas, considerando la situación de la entidad y el agujero que, de momento y hasta la fecha, se ha tenido que tapar con miles de millones de euros.

Una actitud de laxitud, dejación y pasividad que también desarrollaron en el Banco Gallego y que no sólo se puso de manifiesto en los hechos referidos, sino también en el ejercicio debido y no cumplido, de otras reglas y pautas exigidas a las entidades nacionalizadas, como es el caso de no llevar a término políticas comerciales agresivas –léase sobreprecios- que indujese distorsiones en la competencia con otras entidades que no hubiesen recibido ayudas.

En lo que si pusieron empeño en estas entidades nacionalizadas, a tenor de lo expuesto por el TC y a falta de conocer con  más detalle su contenido, fue montar una especia de administración de loterías de premio seguro, en la que ganó dinero, no solo el Tato, sino el Tete, el Tito y hasta la Tata, como los 6 millones de € que “costaron” los honorarios de los representantes del Frob o los 15,4 en informes de expertos independientes. Por no citar los 31,4 millones adicionales que el BE gastó por su cuenta en otros informes expertos. Tampoco citamos el sobrecoste que la “calidad” de gestión del FROB, provocó en estas entidades o los sueldos que siguieron cobrando algunos directivos que no fueron despedidos a tiempo ni en la forma adecuada (sin vergonzosas puestas en escena jurídicas posteriores y similares).

La recomendación (¿conclusión?) del TC en su informe, según lo publicado, es la inclusión de mecanismos claros y transparentes que permitan el seguimiento de los procesos de reestructuración bancaria así como agilizar al máximo la introducción de medidas que permitan asegurar la defensa del interés público en estas entidades.

A buenas horas, mangas verdes. ¿A quién se le iba ocurrir introducir tales medidas de control? ¿Para así perder tajada en ese chorreo de millones entre sueldos, honorarios, indemnizaciones, dietas, estudios y asesores?... “valganos el cielo” que estamos donde estamos.

Visto lo visto, todo se sabía. Y como con todo lo relativo a este tema, nos sigue quedando un tufillo extraño, de que todo forma parte de una fachada donde colgar la foto de los más buscados, para que “luego no digan…”, pero poco más. Esto no se arregla con que un organismo, sean los analistas o inspectores del TC como en este caso, o unos inspectores del BE o de Hacienda, en unos olvidados informes, y sin duda haciendo muy bien su trabajo, expongan y denuncien la existencia de actuaciones irregulares para que luego no ocurra nada.

Por cierto, y en el caso concreto de CX, imaginamos que este FROB tan “eficaz”, además de no cesar a quienes tenía que cesar en su momento, y de pagar muy bien a los que cesó tarde, tampoco estará vigilando a qué precio se han ido el goteo incesante de altos directivos de esta entidad desde octubre del año pasado ¿verdad? 

Porque al final, y antes que el Tribunal de Cuentas, de todo se entera la gente.



Nota posterior: Por su interés, y dada su disponibilidad a posteriori de la publicación de esta entrada en el blog, adjuntamos el link de descarga del citado informe de la web del TC.


jueves, 27 de marzo de 2014

Catalunyacaixa…resultados 2013, ¿negro, par y pasa?

Hasta la publicación ayer de los resultados obtenidos por Catalunyacaixa en 2013, no teníamos más datos que los ofrecidos en el cierre hasta septiembre. Estos, arrojaban un resultado positivo de 187,3M€, cuyo principal protagonista era la aportación de 470,6M€ provenientes del canje de híbridos, el denominado “burden sharing”. Un efecto que era omitido explícitamente en la nota adjunta explicativa de dichos resultados presentada en su momento en la CNMV.

Con estos datos,  no hace falta ser un lince para constatar que sin el “burden sharing”, el resultado hubiese sido de una pérdida de 283,3M€ que, evidentemente, podrían verse modificados en función del nivel de dotaciones realizadas hasta entonces, unos 377,4M€.

En conjunto, la comunicación de dichos resultados, se acompañaba de una prosa publicitaria llena de halagos y jolgorios varios por la magnífica situación y recuperación de la entidad de cara a afrontar retos futuros. En definitiva, una especie de hoguera de las vanidades aderezada con cierto regusto al paroxismo propio de las convenciones anuales de vendedores de Avón: nuevas etapas, llenas de recuperación y expectativas.

Ayer, por fin, con la publicación del resultado del 2013, era el momento de confirmar, o no, tales augurios. Así que ávidos de saber, nos dispusimos a leer la nota de prensa publicada en la CNMV, única información disponible por el momento de dicho cierre de ejercicio.

La agregación de conceptos en la contabilidad, puede ser en ocasiones, lo que las prótesis mamarias en la cirugía estética. Con justificación, criterio y prudencia, mejoran, facilitan y permiten un análisis acertado y eficaz. En exceso, pueden convertirse en una farsa grosera y de perversos resultados. Y viendo el  detalle de  la cuenta de resultados presentada ayer, nos tememos que algún cirujano contable de Beverly Hills ha colaborado en su elaboración.

Así, como quien no quiere la cosa, han considerado de forma agregada el impacto del “burden sharing”, los activos fiscales y las provisiones, arrojando un beneficio conjunto de 364,4M€. que, sumados a los 167,8M€ de margen de explotación, incrementan el resultado final hasta los 532,2M€.

¿Y ya está? … pues no, evidentemente, salvo que uno se sienta a gusto invadido por un profundo olor a chamusquina, además de ojiplático por tal homenaje a los juegos de manos. Más aún, cuando por mucho que se rebusque en la nota de prensa, no se ofrece ningún dato concreto que permita aislar el impacto real de cada uno de los conceptos que engloban los mencionados 364,4M€.

Según diversas fuentes como El Confidencial y El Boletin, la imputación realizada por créditos fiscales se sitúa en 2.023M€ y la correspondiente a dotaciones en -2.156M€. Si esos datos son correctos, es fácil deducir que la aportación por “burden sharing” debería haber sido de 497M€ para “casar” con los 364,4M€ de conceptos extraordinarios.

Si eso es así, ¿cuál es el resultado real de Catalunyacaixa en el 2013 sin estos conceptos “extraordinarios”? ¿Sigue arrojando beneficios? O como reza el titular de su nota de prensa ¿Realmente consolida su capacidad para generar resultado?... positivo, debemos entender.

Pero el misterio continua, o quizás nuestra ignorancia, dado que ni somos de Beverly Hills ni tampoco cirujanos. Leyendo el último post publicado por nuestro admirado y respetado Hipo en su blog Exbilderberg, hemos constatado que, como inteligentemente ha realizado su autor, tomando como referencia, a falta de más actuales, los valores que CX imputó en su resultado a septiembre 2013 por el “burden sharing”de 470,6M€ y los 377,4M€ en dotaciones y trasladándolos a los presentados ayer, los créditos fiscales aplicados deberían ascender al menos a 271,4M€, con lo que aislando estos conceptos extraordinarios, atípicos y no recurrentes, el resultado de CX tampoco sería el anunciado, arrojando unas pérdidas superiores a los 200M€.

No hay duda que habrá que esperar a disponer de una información más amplia con el detalle e información contable de la cuenta de resultados de esta entidad en el 2013 –lo haremos expectantes-, pero tampoco hay duda que echar mano de tanto acicalamiento y Photoshop en la presentación de unos resultados, no es nada honesto e induce a todo tipo de sospechas. 

Nos parece muy inquietante un incremento tan elevado en tan solo un trimestre de los importes correspondientes al “burden sharing”, créditos fiscales y dotaciones, como los que reflejan los publicados en prensa ayer comparados con los publicados en la nota de prensa de presentación de resultados de CX a septiembre 2013. Aunque más inquietante nos parecerá si hemos acertado y la dosificación realizada de alguno de estos conceptos se ha realizado más a fuerza de conveniencia, que de realidad o prudencia.

Da la sensación que en esto de “vender” resultados, sigue imperando la práctica de anunciar como plazo fijo, seguro y sin riesgos, lo que es incierto, variable y no disponible realmente.

¿Alguien puede "desinquietarnos", por favor?


jueves, 20 de marzo de 2014

A Bruselas…y no a por coles

El Frob y este gobierno han conseguido que su titularidad sobre Catalunya Banc, o lo que es lo mismo, su marca Catalunyacaixa, se haya convertido en una irresoluble pesadilla económica. Da lo mismo lo que hagan con ella, o más propiamente dicho, lo que otros harán con ella, ya que en el fondo, sus actuales titulares poco pueden determinar sobre su futuro, salvo que no sea empecinarse en seguir ostentando su costosa propiedad.

Entre unos y otros, Catalunyacaixa es la Estela Reynolds que ningún anfitrión desearía tener en su casa: seguro que te la destroza, “güisquito a güisquito” te dejará la cartera tiesa y tendrás asegurado un “pollo” tras otro con los vecinos.

Venderla en bloque es imposible. Nadie la quiere. Atesora en su balance tales avernos contables que las exigencias de su comprador, vía EPA o cualquier otro subterfugio contable de innovadora creación “ad-hoc”, harían desequilibrar aún más el marcador en contra de dicha operación (recordemos los -12.000 millones de euros a cargo de las arcas públicas).

Trocerarla, ya se ha intentado. Pero como resulta que el besugo lleva demasiado tiempo fuera del agua, los “cachitos” de tal troceo, requieren tanta merma y pulimento para poder venderse, que al final, quederá en sardinilla y la pérdida seguirá siendo enorme, es decir, la que ya es.

Un ejemplo de esta casuística, con el objetivo de dejar a Catalunyacaixa lo más lustrosa y atractiva, es vender de forma aislada una cartera de 7.000 millones de préstamos hipotecarios problemáticos. Pero resulta que son tan problemáticos que la rebaja exigida sobre su valor por el hipotético comprador –fondos buitre- implicaría seguir asumiendo importantes pérdidas.

Otra gloriosa idea en su momento, fue la segregación de todos los activos problemáticos de esta entidad en un banco malo, para así, vender adecuadamente y sin ayudas, el resto concentrado en el banco “bueno” (al final, el concepto del banco malo habrá que bautizarlo como el banco Tampax…porqué sirve para todo). Pero obviamente un banco malo requiere de una financiación, es decir gasto, público en este caso, con lo que de nuevo el problema sigue siendo el mismo.

Otro de los trocitos es su red de oficinas de fuera de Cataluña. El primer intento no prosperó y nos suponemos que el reciente segundo intento, debe atesorar el mismo camino de éxito a tenor del silencio que se ha dado a su evolución. Ya conocemos la dinámica de comunicación del Frob con Catalunyacaixa: cuando tienen una idea u oportunidad, la anuncian a bombo y platillo. Cuando se les va al traste, lo dicen con boca pequeña, con rodeos y a calendario pasado. ¿Por ejemplo? Su “celeridad” presentando su cuenta de resultados anual.

En esa misma dinámica, se debería considerar la venta, fallida en “extrañas” circunstancias informativas, de su gestora inmobiliaria que al parecer se encuentra en su segundo intento, y la de su gestora de fondos, que a pesar de haberse anunciado su intento de venta el pasado mes de enero, salvo error, hasta la fecha no se conocen nuevos datos.

Entera, a trozos, por partes o a cuarto y mitad…la pesadilla sigue siendo la misma ¿Qué hacer con Catalunyacaixa para que la segura pérdida que supondrá su venta, no compute como déficit público? 

Pues no debe haber respuesta a este “lado” de la piel de toro, ya que imaginamos que es por ese motivo que De Guindos se ha ido a Bruselas a negociar, en este caso y según cita la prensa, que la venta de esa cartera hipotecaria problemática pueda hacerse sin en ese impacto en las arcas públicas.

A nosotros, que nos encanta el cine, el caso de Catalunyacaixa, y en particular esta nueva negociación con Bruselas, nos recuerda la escena final de la película La Caza del Octubre Rojo, cuando el embajador ruso le dice acongojado al representante del gobierno americano que han “perdido” un nuevo submarino y éste le responde: ¿otro?

Veremos qué tal se le da el ruso a De Guindos en Bruselas y que no le recuerden lo de la suspensión de la segunda subasta (¿Habrá chinos en Bruselas?).

¡Ah¡ Por cierto, casi se nos olvida…dice también el Frob, que la subasta de la entidad se ha retrasado al mes de junio. Una fantástica oportunidad para ganar un dinerillo apostando en contra.


martes, 18 de marzo de 2014

Catalunya Banc…banca de proximidad, de complicidad, de connivencia

Cuando un sistema judicial se utiliza como irrefutable coartada para blanquear una mezquindad, la sociedad a la cual pretende servir dicho sistema, está en peligro. Si además, esa utilización, parte del gobierno del estado, entonces, ese sistema está perdido.

Si quiénes deben proteger a los ciudadanos, además de garantizar el buen destino y gobierno del dinero de sus impuestos, se sienten con la suficiente impunidad, para convertir la demanda por despido improcedente de los ex dirigentes de Catalunya Banc, Adolf Todó y Jaume Masana, en una “mise en scène” propia de miserables tahúres y maestros del cambiazo, es que, además el sistema da evidentes muestras de pudrimiento.

Pero parece que para los señores del FROB, y por ende del gobierno que les dirige, no era suficiente haber validado y respaldado durante más de año y medio a estos dos directivos a pesar de la evidente situación de quiebra en la que se encontraba la entidad que dirigían desde 2008, ni los desmanes contables de su balance. Tampoco los 12.000 millones recibidos en ayudas directas fueron motivo en ese periodo de ningún tipo de reprobación ni censura, así como tampoco las insultantes condiciones retributivas e indemnizatorias previstas en sus contratos.

Su gestión al hacerse cargo de esta entidad en 2011, se acomodó en un irresponsable e inexplicable “laissez faire” que acumuló fracaso tras fracaso en ventas imposibles, soluciones previstas de las que se desdecían con la misma rapidez y temeridad con la que se anunciaban, troceos que no lo eran y espurias promesas del gran valor de una entidad que, en 2012, perdía más de 11.800 millones de euros al mismo tiempo que recibía más de 12.000 en ayudas.

Mientras, la realidad se hacía incontestable, y el atractivo real de Catalunya Banc, si alguna vez tuvo alguno, se volatilizó por completo con la música de fondo de su desastre económico y escándalos de toda índole: su gestión de los híbridos, la demanda del fiscal anticorrupción a sus dirigentes, ocupaciones diarias de oficinas por plataformas antidesahucios, operaciones inmobiliarias de un rigor más que dudoso, incongruentes valoraciones de sus participadas, posible intento de manipulación de cuentas, un ERE demandado y recusado, etc.

La indignante sentencia a favor de Adolf Todó y Jaume Masana puede contemplarse desde diversos puntos de vista. El más evidente, por el empeño puesto por el juez en así constatarlo en el desarrollo de la sentencia, es manifestar la más que reprobable pasividad y dejación del FROB en argumentar y defender la procedencia de dicho despido. Tanto es así, que se hace imposible albergar otra explicación para ello, que no fuese la de querer vestir de legalidad e imposición debida, el cobro de una indemnización, que tenía perfectamente prevista pagar.

En parte, era de esperar. Si la falta de respeto más absoluto a la dignidad y derechos de los ciudadanos ha sido la pauta habitual de quienes han permitido el escándalo de los híbridos, la salida a bolsa de Bankia,  la gestión dolosa y exenta de cualquier control en no pocas instituciones financieras de este país, el ensalzamiento de los Blesa, Rato, Abad, Serra, etc. ¿Por qué iban a actuar de otra forma en el juicio de estos dos personajes? ¿Cabía esperar realmente un acto excepcional de responsabilidad y diligencia a estas alturas?

Pensar que el FROB ha hecho bien su trabajo en ese proceso es casi imposible, dado el currículum de torpezas que atesora a lo largo de su existencia, especialmente en lo referente a Catalunya Banc. Pero tampoco hay duda que a un organismo público no puede negársele ni perdonársele ignorancia alguna sobre el conocimiento de las leyes ni del funcionamiento de la justicia. Por tanto, no ha lugar suponer como un simple error el no haber planteado adecuadamente el despido de Adolf Todó ni de Jaume Masana, así como tampoco su defensa ante la justicia, para finalmente obtener una sentencia incomprensible, irritante e indecente a todas luces. Cuando la incompetencia genera injusticia y agravio, entonces, debe llamársela de otra forma.

Otra perspectiva a considerar es el de la actuación judicial. En otras palabras, la sentencia. Entendemos que centrar el debate en si los jueces deben ceñirse o no al marco legal establecido así como al procedimiento judicial establecido, es una absurdo camino que a poco o nada conduce, incluso en el caso de unos personajes con tan ingente bagaje de hechos y actuaciones punibles como son las de Adolf Todó y Jaume Masana al frente de Catalunya Banc. El asunto no es ese.

La  reflexión debería ser, a nuestro entender, si queremos un ordenamiento jurídico que pueda ser manoseado con unos fines e intenciones que no son precisamente los que emanan del marco legal que tiene como objetivo hacer cumplir y, en consecuencia, dejar sin protección al resto de ciudadanos a la vez que promover la existencia de tales actuaciones.

Cierto debe ser que un juez no puede poner más empeño en una causa y en unas pruebas, que la que pongan los propios litigantes, ¿pero y si con ello se tiene constancia de cierto amañamiento evidente entre las partes y que por tanto determinados delitos quedaran sin la sentencia adecuada? ¿Alguien se imagina como se pondría un cirujano si se encuentra a su paciente jugueteando con su instrumental en el quirófano? 

A esta señora, la justicia, la venda en los ojos ha servido para que unos sinvergüenzas la hayan llevado engañada a un fiestorro de corruptos encorbatados, donde las copas las hemos pagados todos y donde a ritmo de “reggaetón” farfullero nos han tomado el pelo miserablemente. Unos, por ceñirse ciegamente a la legislación y procedimiento legal vigente. Y otros, por utilizar ese marco de la forma más provechosa para sus intenciones.

A Adolf Todó y a Jaume Masana poco nos queda por decirles de su gestión, su inmoralidad y su desvergüenza por su paso por Catalunya Banc. Nunca tanta incompetencia ha sido tan bien remunerada y de forma tan ciega como impune. A los miembros del FROB que ya andamos demasiado cansados del cinismo e ineptitud en su gestión, aunque eso sí, quedamos a la espera de su siguiente despropósito que, a buen seguro, no tardara en darse.



miércoles, 5 de febrero de 2014

Catalunyacaixa…cuanto más vendo, más (problemas) tengo

Agosto de 2013. Toda la prensa se hace eco de la venta de la gestora inmobiliaria de Catalunya Banc a los grupos inversores Kennedy Wilson y Värde Partners. Un proceso de venta que se había iniciado el mes de abril, estando aún al frente de la entidad su anterior presidente, el despedido procedentemente, Adolf Todó.

La operación fue vendida a bombo y platillo por la entidad, como un éxito rotundo, tanto por el hecho de que suponía la primera operación de este tipo realizada por una entidad financiera en España, por la terna inicial de 25 candidatos interesados, como por las anunciadas plusvalías que proporcionaría la operación y por el cumplimiento que suponía de las condiciones impuestas por Bruselas en cuanto a la obligación de deshacerse de sus negocios no estratégicos.

Releyendo entonces la noticia con menos entusiasmo corporativista, hay que decir que la misma se concretaba realmente en un compromiso de venta, con fecha límite para final de ese año, por un importe que oscilaba entre los 31 y 65 millones de euros en función de la determinación y situación final de la cartera inmobiliaria a comprar, así como de otros aspectos en materia laboral y tecnológicos. Esta cartera correspondía a un valor aproximado de 8.700 millones correspondientes a los activos tanto propiedad de CX como de los traspasados en su momento a la SAREB.

Recopilando hasta aquí, sería un tanto necio no darse cuenta que la noticia acumulaba en este punto no pocos elementos dignos de “mal fario” y desconfianza: venta iniciada por el nefasto equipo directivo anterior con Adolf Todó y Jaume Masana al frente, operación netamente especulativa por parte del comprador, ya que se trata de fondos buitre cuyo objetivo es la obtención de máxima rentabilidad en el menor tiempo posible sin más contemplaciones “técnicas”, con la vigilancia, tutela y patrocinio de los responsables del FROB al frente -¡ay¡-, una venta a 4 meses vista con una horquilla de precio exageradamente amplia y poco concreta  y, finalmente aunque no menos importante, de una entidad como Catalunya Banc con un contrastado y reiterado histórico de fracasos en todo los procesos en la que es protagonista.

Esta operación no fue un hecho aislado en la banca española, ya que con posterioridad, otras entidades financieras cerraron operaciones similares de desinversión inmobiliaria sin más contratiempos. Los propios Kennedy Wilson y Värde Partners compraron al Banco Popular el 51% de Aliseda por 815 millones de euros, mientras que Banco Santander se deshizo del 85% de Altamira en favor de Apollo. A su vez, CaixaBank vendía Servihabitat por 310 millones a TPG, mientras Bankia se embolsaba 90 millones procedentes de Cerberus por Bankia Habitat.

Pero las negociaciones a medida que se acercaba el plazo marcado para su finalización, no cuajaban, hasta el punto que ambas partes establecieron una prórroga hasta finales de enero de este año que, finalmente y una vez vencido el plazo, han supuesto la retirada del compromiso por ambas partes.

Las versiones sobre dicha disolución son dispares y nada transparentes. Por un lado, los representantes de Catalunya Banc se han convertido en unos auténticos expertos, habituados como nadie, en justificar y argumentar sus fracasos de venta. Y entre los motivos publicados, se encuentra el ya tan manido como cansino, de que la oferta recibida no es suficiente considerando la abundancia de ofertantes que suscitó, y sigue suscitando según ellos, la venta de su filial y claro, es de imaginar que unos querían pagar 31 millones y poco y CX consideraba que lo justo hubiesen sido los 65 y poco menos. Otros argumentan que a finales de año, Kennedy y Väde Partners ya se hicieron con la filial inmobiliaria del Banco Popular, lo que les supuso un fuerte desembolso de 715 millones de euros (más otros 100 variables en función de la evolución del negocio conjunto).

Algunas fuentes apuntan, que uno de los impedimentos ha sido las pretensiones impuestas por CX, en cuanto a la máxima conservación del número de puestos de trabajo de la filial en la operación (unos 200 aproximadamente). Una pretensión que nos parece poco creíble, rozando el cinismo, proviniendo de la misma entidad que está en proceso de despido de más de 2.000 trabajadores en base a un ERE, que además esta denunciado en la Audiencia Nacional y que implica el cierre de más del 30% de sus oficinas en base a unos criterios bastante lejanos y remotos a cualquier consideración de rentabilidad, y que está generando no pocos conflictos internos por la arbitrariedad interpretativa de las condiciones pactadas.  Al menos, así lo reflejan las circulares de sus sindicatos (…y para que ellos se quejen, considerando su triste y vergonzoso papel en el proceso, ya es significativo, aunque previsible).

Hace unos días, respondíamos a un comentario recibido en una entrada anterior del blog que cualquier cuento cuyo protagonista fuese CX siempre tendría un “colorín colorado” incierto y rocambolesco. Y con la noticia del fracaso de venta de la filial inmobiliaria, parece que la predicción se hace de nuevo incontestable. No hay que olvidar que el propio FROB y De Guindos habían dado por cerrado y descontada la venta de la inmobiliaria de CX como un atractivo más de cara a la venta de la entidad. Incluso a mediados de enero, declaraban que todo y las dificultades en cerrar la venta, no habían contactado con otros compradores por la expectativa y confianza que tenían en cerrarla en breve.

Desde aquí nuestra más efusiva “felicitación” a todos los participantes de este espectáculo tan dantesco y deplorable como anodino por su repetición, plagado como siempre, de la costosa comparsa de asesores y consultores (N+1 y Deloitte Abogados como asesores financiero y legal de CatalunyaCaixa). Veremos cómo les sale la venta de su gestora de fondos, aunque no dudamos que el cuaderno de venta, al menos, quedara precioso.

Lástima que no podamos hacer lo mismo con los empleados de estas filiales, que no es difícil imaginar, estarán siendo obligados a vivir un nuevo vía crucis de trágica espera en manos de unos responsables a los que les tienen muy bien tomada la medida de sus hazañas y méritos, sabiendo perfectamente lo que pueden esperar de ellos y, por las noticias que tenemos, desamparados totalmente de sus representantes sindicales. Nuestro ánimo a todos ellos.