A media tarde
de ayer, la prensa
se hacía eco en titulares de que la lenta reacción del FROB había agravado la
situación de Catalunyacaixa. Inicialmente, nuestra atención sobre la noticia no
la provocaba el contenido de su titular, ya que no desvelaba nada nuevo, ni
desconocido, ni que pudiera ser considerado un “notición”. Sino más bien, quién
era la fuente de dicha afirmación, merecedora de tan rotundo encabezamiento.
La fuente en
cuestión es el informe de fiscalización realizado por el Tribunal de Cuentas,
sobre la legalidad de las actuaciones del FROB, los FGD y del BE (ahí es nada)
relacionadas con la reestructuración bancaria en el periodo 2009-2012 y cuyo
contenido ha sido remitido al Congreso, tras su aprobación por el pleno de dicho tribunal.
Ciertamente, el
titulo de dicho informe es tentador para quienes somos atentos seguidores de
este lamentable episodio de la más reciente historia de este país, ya que prometer
colmar “todo lo que usted quiso saber sobre este tema y nunca se atrevió a
preguntarlo”…pero vayamos poco a poco.
Lo primero
que puede llamar la atención es relativa “inmediatez” en la aparición de dicho
informe, ya que publicar en 2014 el análisis de un asunto tan crítico, relevante
y oneroso para el erario público, durante un periodo tan dilatado de 3 años,
nos parece un tanto ineficaz para un organismo que tiene atribuidas funciones
tan relevantes como la fiscalización de las cuentas y de la gestión económica del
estado y del sector público, así como del enjuiciamiento por la responsabilidad
de dicha gestión.
El contenido
completo de dicho informe no ha trascendido aún, aunque próximamente estará
disponible en la web del tribunal. Pero lo que
se sabe por la prensa, ya nos permite intuir por dónde van los tiros y como la
prensa lo ira destilando en pequeñas
dosis, como de hecho, ya fueron apareciendo
durante la tarde, aprovechando el contenido del informe.
En el caso
concreto de Catalunyacaixa, el informe critica la pasividad (ellos, más
correctos y cultos, la describen como no hacer uso de los derechos políticos
que el FROB tenía por su entrada en la entidad) con que el FROB gestionó CX
desde su entrada, en octubre 2011 hasta marzo 2013, cuando destituyeron a Adolf
Todó y Jaume Masana.
Resumiendo, lo
que ya se sabía, nadie entendía y todo el mundo reprochaba al FROB, es decir,
qué narices hacían en esa entidad si en realidad no hacían nada. Tanto es así,
que como también denuncia el informe del TC, mantuvieron intacta la cúpula directiva
y consejeros, sin que conste ninguna razón para justificar la decisión de tal
inmovilismo en dichos cargos. Nosotros hubiésemos añadido al informe una breve
reseña, a modo de conspirador recordatorio, con los recortes de prensa donde
por aquella época, el FROB se deshacía en elogios hacia la entidad y sus órganos
directivos.
Como se
deduce, la sucesión de “bofetadas” del TC hacia la gestión del FROB es
memorable y en una sola sesión: no hicisteis nada, no cambiasteis nada ni
justificasteis nada y no era por falta de causas, considerando la situación de
la entidad y el agujero que, de momento y hasta la fecha, se ha tenido que
tapar con miles de millones de euros.
Una actitud
de laxitud, dejación y pasividad que también desarrollaron en el Banco Gallego
y que no sólo se puso de manifiesto en los hechos referidos, sino también en el
ejercicio debido y no cumplido, de otras reglas y pautas exigidas a las
entidades nacionalizadas, como es el caso de no llevar a término políticas
comerciales agresivas –léase sobreprecios- que indujese distorsiones en la
competencia con otras entidades que no hubiesen recibido ayudas.
En lo que si
pusieron empeño en estas entidades nacionalizadas, a tenor de lo expuesto por
el TC y a falta de conocer con más
detalle su contenido, fue montar una especia de administración de loterías de
premio seguro, en la que ganó dinero, no solo el Tato, sino el Tete, el Tito y
hasta la Tata, como los 6 millones de € que “costaron” los honorarios de los
representantes del Frob o los 15,4 en informes de expertos independientes. Por
no citar los 31,4 millones adicionales que el BE gastó por su cuenta en otros
informes expertos. Tampoco citamos el sobrecoste que la “calidad” de gestión
del FROB, provocó en estas entidades o los sueldos que siguieron cobrando
algunos directivos que no fueron despedidos a tiempo ni en la forma adecuada
(sin vergonzosas puestas en escena jurídicas posteriores y similares).
La recomendación
(¿conclusión?) del TC en su informe, según lo publicado, es la inclusión de mecanismos
claros y transparentes que permitan el seguimiento de los procesos de
reestructuración bancaria así como agilizar al máximo la introducción de
medidas que permitan asegurar la defensa del interés público en estas
entidades.
A buenas
horas, mangas verdes. ¿A quién se le iba ocurrir introducir tales medidas de
control? ¿Para así perder tajada en ese chorreo de millones entre sueldos,
honorarios, indemnizaciones, dietas, estudios y asesores?... “valganos el cielo”
que estamos donde estamos.
Visto lo
visto, todo se sabía. Y como con todo lo relativo a este tema, nos sigue quedando
un tufillo extraño, de que todo forma parte de una fachada donde colgar la foto
de los más buscados, para que “luego no digan…”, pero poco más. Esto no se
arregla con que un organismo, sean los analistas o inspectores del TC como en
este caso, o unos inspectores del BE o de Hacienda, en unos olvidados informes,
y sin duda haciendo muy bien su trabajo, expongan y denuncien la existencia de
actuaciones irregulares para que luego no ocurra nada.
Por cierto, y
en el caso concreto de CX, imaginamos que este FROB tan “eficaz”, además de no
cesar a quienes tenía que cesar en su momento, y de pagar muy bien a los que
cesó tarde, tampoco estará vigilando a qué precio se han ido el goteo incesante
de altos directivos de esta entidad desde octubre del año pasado
¿verdad?
Porque al final, y antes que el Tribunal de Cuentas, de todo se entera la gente.
Nota posterior: Por su interés, y dada su disponibilidad a posteriori de la publicación de esta entrada en el blog, adjuntamos el link de descarga del citado informe de la web del TC.